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miércoles, 10 de junio de 2026

Querido Huitzi:

 Frío húmedo y heces de perro por todos lados en la entrada del bosque; esquivarlas fue un show, algunas personas no tuvieron tanta suerte.  Vinieron a mi mente aquellos paseos con nuestra mascota, la cual era más bien un hermanito para mis hijos, un ser lleno de cariño que solo llegó a nuestras vidas para darnos lecciones que han perdurado después de tantos años.


Bingo era un perro apapachado y educado; fue fugaz lo que vivimos con ese extraordinario rottweiler, tenía un lugar designado para todo en el pequeño jardín de nuestra casa, Bingo lo designó así y jamás logramos cambiar sus preferencias de espacios.  Los niños de los vecinos siempre jugaban con Bingo a través de las rejas de la puerta y él era de lo más cariñoso y besucón, a los pequeños no les infundía miedo, aunque era temible en su plan protector; si hay un cielo para perritos, seguramente, ahí estará de juguetón nuestro querido cachorro, Bingo. ❤️

martes, 9 de junio de 2026

Querido Huitzi:

 Llueve, el olor a tierra es intenso, las verdes hojas desbordan  las incontables  gotas, por doquier se han formado delgados riachuelos y regreso sin fastidio; la lluvia interna no logra tanto, el alma  está a la espera, desborda las emociones y contiene la respiración ante la expectativa de negros nubarrones, el tiempo continúa, nada se detiene, nada.

viernes, 5 de junio de 2026

Querido Huitzi:

 Entrando al bosque escuché, Amigos nunca, cumbia a todo volumen en el estacionamiento y no podía  faltar quien la cantara a lo lejos, he escuchado pocas veces esta obra y es tan…


Todo húmedo, sigue lloviendo sobre la ciudad, suspiro y mi mente acalla todo alrededor; pienso en que, ayer se sumó otro mes sin mi Pelé.  Entiendo bien que el hubiera, no existe, aún así, me queda ese último chiste de cariño que no envié   Pelé, pensé que era mejor  decírselo en persona para ver su carita llena de cariño y que, además, me devolvería alguna ocurrencia  que celebraríamos con risas; también consideré  que ya era muy tarde, faltaban 45 minutos para la medianoche,  o que ya estaría en brazos de Morfeo; y aunque cerramos todo en vida  y nada quedó pendiente, como te extraño, mi Pelé, mi cómplice de aventuras.


sábado, 30 de mayo de 2026

Querido Huitzi:

 Entrando al bosque, el gato que está triste y azul de Roberto Carlos suena a todo volumen en el estacionamiento, camino de acuerdo a como mis rodillas lo permiten, hoy será solo caminata normal; canté esa hermosa canción cuando era tan pequeña, llenando de historias de fantasía el cielo azul, estrellado, con luna, nublado o como estuviese, siempre con un gato como protagonista y recordé ese gato negro, gato del demonio, como le decía mi bisabuela y que tantos sustos nos dio, ya te contaré más, querido Huitzi.


En la última vuelta al circuito, mi rodilla derecha no molestaba tanto y caminé un poco más rápido, casi al final, una corredora llevaba su celular en la mano y reproducía la canción,   Let it be, de The Beatles; y tarareando la canción, salí del bosque.  En el camino, meditaba sobre el día anterior, en una reunión, surgió el tema de la muerte,  una señora hablaba sobre su preferencia de ser cremada cuando fallezca e hizo bromas sobre su sobrepeso y el reto que esto sería cuando la incineren, nos hizo reír con sus ocurrencias; lo curioso es que se cree que la muerte está muy lejana, hay quien hasta  evita el tema, para no invocarla; sin embargo, ella, camina juntos a nosotros, desde que nacemos.

jueves, 28 de mayo de 2026

Querido Huitzi:

 Hacia dónde ir cuando tu mano está vacía, sosteniéndote a ti mismo, con una fuerza desconocida, se es más fuerte de lo que uno imagina.  Todo se desvanece ante la muerte, la realidad se aprecia con otra tonalidad, entre bruma  y se debe vivir en esa pesadilla inagotable de la vida;  que  gran poder seria tener la palabra consoladora para mi amiga, una madre que ha quedado en orfandad, me duele su dolor, la abrazo y siento su fragilidad; todo ha quedado atrás para ella, hay que vivir, aunque, ella anhela que, algún día, su hijo la recibirá ante el beso de la muerte.

martes, 26 de mayo de 2026

Querido Huitzi:

 A todo pulmón, alguien cantaba la canción que se escuchaba en la bocina, Cucurrucucú, paloma, en el estacionamiento del bosque de Tlalpan.  Encontré un frío rico, ha estado lloviendo y ya tengo la nariz helada.  El circuito tiene partes con mucha tierra y pequeñas piedrecillas sobre su pavimento, dos corredores se resbalaron, los vi a la distancia, por lo que debí ir con precaución en esas partes del camino.  


Hoy, el aire fresco es suficiente, me niego a darle vueltas a lo incomprensible, no tiene solución, que sea lo que tenga que ser, al diablo todo, me burlo de este momento de lucidez, como si en realidad existieran soluciones mágicas a lo que nos posterga deleitarnos en el camino de esta vida, no hay un puerto de la felicidad, ya lo sé.  Al terminar mi caminata, vi unas huellas de lodo fresco en un tramo de varios metros, evito pisarlas, mis tenis ya pesan demasiado como para llenarlos de más lodo.

sábado, 23 de mayo de 2026

Querido Huitzi:

 


En el circuito, pasé por una parte mullida debido a que estaba tapizada de flores de jacaranda, una alfombra colorida, la lluvia dejó pelona a esa enorme enredadera que trepa por los árboles.  Encontré un billete de cien pesos cuando caminaba con los ojos llenos de lagrimas, esperé un poco por si alguien volvía a buscar el billete, suspiro, mientras niego con la cabeza, maldición!


Al vestirme para ir al bosque, Encontré  una ropa interior que hace mucho no utilizaba, la llenaba desbordante, hoy, solo fue suficiente, la grasa corporal ha ido a lugares donde jamás había estado; durante la pandemia, enfermé de COVID y la enfermedad consumió mi masa corporal, veía como mis rodillas habían terminado tan huesudas, agradecida, eso sí, porque seguía con vida; ah!, pero, la grasa no me abandonó, me será fiel, siempre.


Le sonrió al espejo, sigo siendo yo, pese a las medidas, todo lo queremos medir, así que, a través de la historia, se ha inventado todo tipo de cálculos, será que también mediremos en conjunto, como: lo negativo, lo que resta, la cobardía, porque ahí, yo quedo a deber, en lo que respecta a lo positivo, a lo que suma, a la generosidad, ahí, no tengo  a quien reclamarle.