En el circuito, pasé por una parte mullida debido a que estaba tapizada de flores de jacaranda, una alfombra colorida, la lluvia dejó pelona a esa enorme enredadera que trepa por los árboles. Encontré un billete de cien pesos cuando caminaba con los ojos llenos de lagrimas, esperé un poco por si alguien volvía a buscar el billete, suspiro, mientras niego con la cabeza, maldición!
Al vestirme para ir al bosque, Encontré una ropa interior que hace mucho no utilizaba, la llenaba desbordante, hoy, solo fue suficiente, la grasa corporal ha ido a lugares donde jamás había estado; durante la pandemia, enfermé de COVID y la enfermedad consumió mi masa corporal, veía como mis rodillas habían terminado tan huesudas, agradecida, eso sí, porque seguía con vida; ah!, pero, la grasa no me abandonó, me será fiel, siempre.
Le sonrió al espejo, sigo siendo yo, pese a las medidas, todo lo queremos medir, así que, a través de la historia, se ha inventado todo tipo de cálculos, será que también mediremos en conjunto, como: lo negativo, lo que resta, la cobardía, porque ahí, yo quedo a deber, en lo que respecta a lo positivo, a lo que suma, a la generosidad, ahí, no tengo a quien reclamarle.